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Reclaman que no se conceda ni una cuerda

verde más al desparrame urbano

  (COMUNICADO DE PRENSA)

 

 

San Juan, lunes, 27 de marzo de 2006 – “Contrario a los planteamientos de algunos constructores que indican que para mantener la industria de la construcción es necesario se declaren cada vez más terrenos como “desarrollables”, el presidente del partido Puertorriqueños por Puerto Rico (PPR), Rogelio Figueroa indicó que “la posibilidad de crecimiento y la propia subsistencia de la industria de la construcción en Puerto Rico depende de que se detenga el desparrame urbano y que todas las fuerzas de la industria de la construcción se reenfoquen en la reconstrucción de la gigantesca huella urbana construida en Puerto Rico, que es desorganizada, de mala apariencia, pobremente mantenida, prácticamente inhabitable para las personas normales e inhumana para las personas ancianas y con impedimentos”.  Esto durante su ponencia en las vistas públicas del Plan de uso de Terrenos de Puerto Rico, celebradas el sábado 25 de marzo de 2006 en el Centro Gubernamental Minillas (ver http://www.porpuertorico.com/Ni_una_cuerda_verde/index.html para ponencia).

 

El presidente del PPR hizo un llamado a la Junta de Planificación para que el Plan de Uso de Terrenos sea uno que dirija a la industria de la construcción a reconstruir lo ya construido mediante no ceder una cuerda verde más al desparrame urbano. “Como promedio, a una milla cuadrada de urbanización, lo más que se le puede sacar son unos 700 millones de dólares por la venta de unas 4,600 residencias y prácticamente ningún negocio o áreas de oficinas.  Redesarrollando la misma milla cuadrada,  en un área urbana, siguiendo el modelo de ciudad peatonal, se pueden construir en promedio unas 23,000 residencias y unos 4000 negocios con un valor de venta combinado de unos 3,450 millones de dólares”.

 

“Cada cuerda de terreno que empañetamos con casas desparramadas es una oportunidad que perdemos para mejorar las pésimas condiciones en las que han caído nuestras áreas ya construidas, a la vez que perdemos la oportunidad de integrarnos efectivamente al transporte colectivo, de continuar siendo una isla con paisajes bellos y de poder tener una industria de la construcción que sea mucho más que el 4-7 por ciento de la economía.  Los países verdaderamente desarrollados que tienen limitaciones de terreno como nosotros, como en Europa y el pacífico, poseen industrias de construcción que representan desde un 10 hasta un 30 por ciento de sus economías, y logran esto, en gran medida, redesarrollando áreas ya construidas y usando el terreno de manera mucho más efectiva que nosotros”.  

 

“Al día de hoy, prácticamente nadie quiere que se construyan urbanizaciones nuevas en sus alrededores, ni siquiera aquellos que viven en urbanizaciones.  La gente está consciente de los problemas de tránsito, inundaciones y disponibilidad de agua que estas representan.  Si compran las casas unifamiliares es porque es lo que se insiste en construir y porque hay toda una fuerza de mercadeo diciéndole a los puertorriqueños que ese es “su sueño”.  Si se construyen buenos apartamentos en áreas urbanas planificadas y se mercadean adecuadamente, las personas los adquirirán de igual manera.  Todo es cuestión de construir bien y reenfocar el mercadeo”, terminó diciendo Figueroa.###

 

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Maximiliano Pérez Collazos, (787) 316-5137, (787) 622-0003